Leonardo Sanhueza escribe sobre la narrativa de Rosamel del Valle en Las Últimas Noticias 11/12/2017 – Publicado en: Prensa

Fuente: LUN

Reeditan la novela “Eva y la fuga” y el libro de cuentos “Las llaves invisibles”
Rosamel de Valle vuelve a las suyas con la mujer que anda sobre llamas
Ambos volúmenes son piezas claves en la obra del poeta, pero hasta ahora eran prácticamente inencontrables.

A unque Rosamel del Valle fue uno de los poetas chilenos más relevantes del siglo veinte, después de su muerte en septiembre de 1965 estuvo durante décadas medio condenado al olvido y su obra parecía relegada para siempre a las bodegas de bibliotecas, coleccionistas y librerías de viejo. Pero la literatura tiene ritmos de lectura muy misteriosos y a fines de los años noventa se produjo la resurrección. En lugar del olvido pronosticado, pronto se publicó su obra poética completa, además de algunas antologías y un par de reediciones de libros, y comenzó a ser leído con una atención inusitada.

Esa explosión rosameliana, que ya lleva casi veinte años de actividad, tiene ahora una nueva e importantísima manifestación, ya que La Pollera Ediciones ha reeditado dos volúmenes claves e inencontrables del autor: la novela Eva y la fuga y el libro de cuentos Las llaves invisibles .

Aunque se lo conoce principalmente por su obra poética, Rosamel del Valle fue un escritor de todos los géneros y, de hecho, fueron sus crónicas escritas desde Nueva York en los años 40 y 50 para el diario La Nación las que le dieron una tardía pero notoria visibilidad, acaso mayor que la de su poesía, y además ampliaron la percepción de su universo literario.

Distinta suerte corrieron sus novelas, como también una perdida obra de teatro y varios cuentos. Aunque en 1946 el libro Las llaves invisibles apareció en la reconocida editorial Zig-Zag, dentro de una colección dirigida por el crítico Alone, sus otras obras narrativas permanecieron inéditas durante toda la vida del autor. Eva y la fuga , novela escrita en 1930, fue anunciada por Rosamel del Valle muchas veces, pero sólo llegó a publicarse en 1970, póstumamente, en la editorial Monte Ávila de Venezuela. Años más tarde fue traducida al inglés por la destacada estudiosa del surrealismo Anna Balakian y publicada por University of California Press. En Chile, sin embargo, seguía inédita hasta hoy.

Contemporánea de Nadja , de André Breton, Eva y la fuga es un breve relato que abraza en parte el ideario surrealista: el “amor loco”, la “belleza convulsiva” y, sobre todo, la representación de la mujer como un ser huidizo que porta alguna revelación y a la vez se desliza por una cornisa entre la demencia y la existencia fantasmal. Sin embargo, al mismo tiempo es una crónica de la época, llena de paseos por diversos lugares de Santiago, de modo que la ciudad se vuelve también uno de sus personajes. La “fuga” del título no sólo se refiere a las apariciones resbaladizas de Eva, sino también al sentido musical del término, según el cual Rosamel del Valle pone a la deriva varias historias y enigmas que se van entrelazando con la ciudad, aspecto que por lo demás es clave en sus libros de poemas. Eva se muestra así como un ser luminoso, que parece “permanecer sobre llamas”, pero, al mismo tiempo en que es capaz de traer “una nueva iluminación de la mañana”, insta al narrador a cuestiones más pedestres y curiosas, como “admirar los letreros de las casas”, que dicen: “Salón de Cerveza, Hotel El Marino, Bar Colo Colo, etcétera”.