“El poema épico de Chile” por Diego del Pozo 05/11/2015 – Publicado en: Adelantos, Columnas, Libros

Prólogo al libro Poema de Chile de Gabriela Mistral

El proceso recorrido por los poemas que conforman esta edición, es un camino muy largo y cargado de anécdotas. La posibilidad de que vean la luz estoy seguro que habría llenado de alegría a Gabriela Mistral, no solo por la elaboración y cariño depositado en esta obra, sino porque siento que estamos finalmente ante un libro del alcance que a ella le hubiera gustado.

Durante los últimos veinte años de su vida, Gabriela Mistral escribió el Poema de Chile. Para todos los lados donde viajó o se mudó debido a su labor consular (Italia, Brasil, EEUU, etc.) siempre cargó con mucho recelo los manuscritos que contenían su poesía. No tengo la certeza de que ella haya visto en alguna ocasión la totalidad del Poema de Chile, tampoco que haya esbozado las dimensiones que tenía, pero sí sabemos, según ella misma le escribió a Doris Dana, su amiga, secretaria y luego albacea, en una carta de 1952, que ya lo había terminado. La muerte la alcanzó antes de la publicación del que sería quizás su proyecto más largo y más querido.

Escribir un poema extenso, en el tono de una canción de gesta, es un acto revolucionario, así como una carta magna de la historia literaria de nuestro país; nuestra más insigne escritora nos dejaba, inconcluso y pendiente, la que era quizás su obra más trascendental y significativa, en la cual escribía y mentaba el Chile de sus anhelos.

En 1967, es decir diez años después de la muerte de Gabriela Mistral, Doris Dana, en un ejercicio cargado de buena voluntad, recolectó 71 poemas y los ordenó tan bien como pudo para dar vida a la primera versión publicada del Poema de Chile. Lamentablemente, quizás por lo inacabado de esa

edición, o por el karma de rechazo que rodeó a Gabriela Mistral en su acercamiento a la crítica en Chile -actos como que se le otorgó el Premio Nacional de Literatura 6 años después del Premio

Nobel son decidores- esa edición de 1967 pasó con más penas que glorias ante los ojos especializados, y fue destinada a acumular polvo en los estantes, siendo casi totalmente ignorada incluso por la academia, donde el registro de estudios sobre el Poema de Chile es muy limitado.

En el año 2006 falleció Doris Dana. Tras su muerte se encontraron más de 20 mil páginas escritas por Gabriela Mistral, en muchas de ellas cientos de textos inéditos, los que habían sido guardados silencio10

samente. Junto a Luis Vargas Saavedra, a quien tuve la suerte de asistir en el trabajo de revisión, transcripción y posterior publicación de este material, descubrimos a medida que nos adentrábamos en los inéditos que no solo había poemas sueltos, de ellos una gran cantidad fueron publicados en Almácigo (2009), sino que encontramos también muchos que correspondían al Poema de Chile y que no estaban incluidos en la versión que conocíamos de 1967. Tanto por la temática y los personajes, como por la métrica, empezamos a configurar y rastrear esos poemas olvidados que extendían esta obra hasta la que Gabriela Mistral consideraría como terminada. En base a anotaciones de la propia Gabriela Mistral y al sentido geográfico que siguen los poemas, ya que el Poema de Chile describe un viaje desde el extremo norte del país hasta la Patagonia, en la presente edición el orden de los poemas es distinto al del índice de la versión de 1967. Este trabajo, que tardó varios años desde que se descubrió el legado inédito, fue publicado en el año 2010 gracias a la Ley de Donaciones Culturales y a la Editorial de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Sin embargo, al igual que la edición del 67, esta nueva edición quedó fuera de la palestra de la crítica y del acceso público.

El viaje que cuenta el Poema de Chile es fundacional.

Una mujer fantasma acompañada de un indiecito atacameño y un huemul de meses van por los paisajes más característicos y ejemplares de Chile. Sería injusto, sin embargo, decir que este es solo un viaje de admiración hacia nuestra geografía, ya que el niño y el huemul -huérfanos en principio, y luego adoptados por la fantasma- van creciendo, así como sus dudas y cuestionamientos.

Existen varias ediciones de este libro, muchas de ellas merecen un reconocimiento especial por su elaborado diseño y unicidad en la publicación misma. Pero, a diferencia de esta edición, todas las anteriores se encuentran incompletas. La falta de 54 poemas es fundamental para el desarrollo del viaje épico. No puedo asegurar que sean los 131 poemas de esta edición la totalidad del Poema de Chile, sin embargo sí puedo afirmar que estamos frente a un libro bastante completo de principio a fin. El viaje del Poema de Chile es quizás un trayecto aún más largo, por lo que hago la invitación a los colegas mistralianos de seguir descubriendo algunos trazos perdidos que puedan incluirse en el futuro, en pos de la obra y acorde a la mirada de nuestra Gabriela Mistral.

Este texto y la totalidad de la obra de Gabriela Mistral, es decir ensayos, artículos, cartas, cuentos, poemas, poemas infantiles y canciones de cuna, aun hoy no han sido leídos y estudiados como merecen.

Es hora de que miremos su mensaje completo y quizás nos demos cuenta de que hay una propuesta diferente pero posible. Tal vez no es tarde para, como dice un pasaje del Poema de Chile, entender la selva y entreabrirle sus araucarias.

Libros editados en La Pollera